David Michael Cunningham
con
Taylor Ellwood y Amanda R. Wagener
(Traducido por Manon)
Contenido:
- Definición de Entidad
- Usos de la Entidad
- Precauciones Importantes
- Metas y Resultados
- Planificando tu Entidad <——
- Eligiendo un Nombre
- La Apariencia de tu Entidad
- Alojando a tu Entidad
- Tiempo de Alimentación
- Habilidades Mágickas
- Intervalo de Vida
- Programando tu Intención
- Dándole Vida a tu Entidad
- Contactando con tu Entidad
- Adaptaciones de la Entidad
5. PLANIFICANDO TU ENTIDAD
Ahora que has definido tus metas y deseos, es tiempo de definir el propósito/s de tu entidad. Es tiempo de pensar en la/s tarea/s de la entidad. Piensa en el rol que jugará en la manifestación de tus metas y deseos.
En el ejemplo anterior, el logro de una suma de dinero contante, tu entidad podría tener diferentes tipos de tareas basadas en tus metas y deseos. Digamos por ejemplo que deseas recibir la suma de dinero, y deseas recibirla a través de la venta de una escultura. Puedes desear tener la entidad que te suministre inspiración y fino arte durante la creación de la escultura. Puedes desear tener la entidad que atraiga la atención de los coleccionistas de arte de tu región para comprar tu obra. Después la entidad podría incluso tener la tarea de influir en cualquiera que pose sus ojos sobre la obra para que quiera comprar la pieza. Hay muchas opciones disponibles para ti durante la creación de la/s tarea/s de tu entidad.
Después de haber definido la/s tarea/s de la entidad, debes resolver el reino de influencia que la entidad tendrá. El reino de influencia es como el “oficio” o “arte” de la entidad. Hay dos reinos de influencia que necesitan ser definidos, el general y el específico.
El reino general de influencia describe el tipo de “oficio” o “arte” en el que la entidad está involucrada. Por ejemplo un jugador de baseball tendría el reino general de influencia en los deportes. Un periodista podría tener diferentes a elegir - dependiendo de la forma en que quieras mirarlo. El reino general de influencia del periodista podría ser la información o el arte (asumiendo que consideres el escribir como un arte).
En la entidad para “acumular la suma de dinero” por ejemplo, has decidido hacer la tarea de la entidad, influir en la gente para que compre tu escultura. Puedes entonces observar la tarea y decidir que el reino general de influencia de la entidad es “la venta”. Esto significaría que la entidad es reconocible en el arte de la venta. Una vez tienes el reino general de influencia, puedes usar esa información para pensar en él y reunir las ideas en correspondencia con el mismo para una posterior incorporación en la entidad. Para la entidad que obtenga la “suma de dinero”, con un reino general de influencia en “las ventas”, puedes comenzar a pensar en cosas, como naranja - para atracción, pétalos de rosa - para amor o admiración, etc. Estas ideas serán cosas que pueden, y deberías, usar cuando estés creando tu entidad. Después discutiremos cómo incorporar estas ideas dentro de tu entidad. Después de has resuelto el reino general de intención, es tiempo de crear el reino específico de influencia. Regresando al ejemplo de nuestro jugador de baseball, su reino específico de intención puede ser “pitcher para el New York City Screaming Eagles.” El reino específico de influencia del periodista podría ser “reportero estrella para el Orlando Music Press.”
La entidad para conseguir la “suma de dinero” podría tener un reino específico de influencia como “atractor de y vendedor para compradores de bellas artes.” Armado con el reino específico de influencia, seremos capaces de empezar a desarrollar la declaración de intención de la entidad, lo cual se convertirá en el núcleo - o ADN, si lo deseas - de la entidad. La declaración de intención para esta entidad podría ser “Influir y atraer compradores de bellas artes que estén deseando y sean capaces de comprar mi escultura por el precio que le he puesto.” Ahora tienes el núcleo de la existencia de la entidad definido. Éste te hará mucho más fácil crear la entidad. También mejorará la probabilidad de que tu trabajo mágicko producirá los resultados que deseas lograr.
Realiza una adivinación para estar seguro de que el propósito de la entidad será el que tendrá mejor efecto. En otras palabras, tú querrás estar seguro de que el propósito de la entidad es acertado y correcto con tus principios éticos y no causará ningún efecto adverso en el que puedas tener que pensar.
Se honesto contigo mismo cuando este haciendo la adivinación, porque puede ser muy tentador hacerte creer que una lectura está diciéndote que procedas, incluso aunque la lectura esté intentando darte una terrible advertencia. Puede que quieras conseguir la ayuda de una persona de confianza para realizar la adivinación para ti. Teniendo a la persona “ajena” realizando una lectura para ti, puede ser la lisonja que necesites para estar seguro de que te estás involucrando en un trabajo mágicko que te es verdaderamente beneficioso.
Si la adivinación dice que no resulta en tu beneficio, no está todo perdido. Lo mejor es aceptar las recomendaciones de la lectura y probar a mirar a tus metas y deseos por ideas ocultas. Puede que quieras “dormir sobre ello” antes de revisar tus metas. Esto te llevará a la “incubación” de nuevo para ayudarte a aclarar las influencias no queridas.
Después de que hayas tenido tiempo para revisarlo, será el momento de empezar de nuevo. Busca áreas que puedas haber descartado la primera vez. Busca cosas que la lectura sugirió que se cambiaran. Después de todo esto, es tiempo de regresar a la adivinación y ver si tu nuevo plan te es benéfico.
Una vez hayas obtenido una lectura que implique un “siga adelante”, deberías continuar con la creación de tu entidad. Debería ser claramente fácil de aquí en adelante.